EL INSTRUSO


  EL INSTRUSO
Autor Heberto Guillermo Corea Guerrero  Junio 2017
Un veintitrés de junio, a eso de las doce del día llegó a un barrio ubicado al final del pueblo el abogado Juan Menocal Parriles,  el pueblo “El Limonal”, era muy calmo, sólo pleito entre mujeres se dilucidaba en los tribunales policiales, era un pueblo de diez calles y diez avenidas, Menocal estaba llegando a la quinta calle noreste, partiendo de su centro, detrás de las viviendas corría un arroyo en invierno, la calle formaba parte del barrio el estación, todo el barrio era muy frondoso, en los patios abundaba la arboleda, grande, pequeña, mediana, en sus calles todavía existían árboles de madroño, pero la calle tenía un ambiente muy solitario, eso sí pasaba todo tipo de vendedores, carretoneros que venden verduras pasaban cada media hora por las mañana y por las tardes a eso de las cuatro de la tarde, pasaban de regreso ofreciendo los productos en liquidación. Menocal cuando llego al barrio era para vivir en él, y pensó que lo saludaría algún vecino dándole la bienvenida, la verdad del caso fue que los dos vecinos de enfrente cerraron las puertas, quizás no por desconsideración, quizás por no saludar o talvez porque estaban acostumbrados a salirse a su acera y a no tener a nadie en frente, bueno, pero Menocal bajo sus cosas de la camioneta cuyos dueños le ayudaron a introducir sus bienes, (que no eran muchos) a la casa. Volvió a ver a los lados, todo solitario, se fijó que a unos quince metros había una pulpería, se le ocurrió calmar su sed y se fue a comprar un refresco embotellado, lo recibió una maestra conocida, esposa de unos de sus amigos de niñez, el recibimiento de la maestra fue hostil, le sugirió que fuese a comprar a la pulpería de enfrente de su casa que le quedaba más carca, Menocal entendió que le dijo que no quería que llegara a comprar a su pulpería, en ese instante respondió, disculpe señora ya no voy a llevar el refresco, ay me disculpa por mi llegada. Se regresó a su casa, si, él iba a vivir en su casa, ya los vecinos lo habían visto llegar en días anteriores a supervisar las mejoras a la casa, quizás lo que no sabían era que él era quien viviría en dicha propiedad, al llegar a su casa volvió a ver la casa de enfrente y no se notaba pulpería alguna, pero en ese instante llegaron unos niños golpearon y compraron triquitratacas, le señora lo volvió a ver de reojo. Una vez que colocó sus cosas, se sentó a meditar y se dijo: No será que al verme llegar a vivir solo, las mujeres se alejaban de la tentación, ya que yo no era atractivo, pero si, circunspecto, delgado y de sesenta y cuatro años, joven viejo. “Ah” me dije yo mismo, yo que pierdo lo que piensen los demás, me fui al súper a comprar lo que necesitaba para no molestar a las pulperías del barrio. Así se llegaron las cinco de la tarde, saque una silla a la acera y me senté, aunque con cierta vergüenza, ya que llegaba despatriado de mi hogar y supuse que el barrio no lo sabía, ellos me conocían porque era originario del pueblo y  abogado del pueblo, tenía desde hace unos treinta y siete años de defender lo indefendible y de hacer escrituras. Se dieron las seis de la tarde y en la pulpería de enfrente bajo un hombre en bicicleta, con un machetillo en la mano, metió su bicicleta, y se puso a regar su acera, luego sacó una silla y se sentó, en el instante se puso de lado hacia donde estaba yo y se lanzó un pedo que se debió haber oído el menos a unos veinte metros a la redonda, mi aptitud fue de levantarme e ingresar a mi casa, encendí la televisión y ahí me quedé hasta las nueve de la noche que me acosté.
Esa noche no dormí pensando en que mi teoría de hacer amigos nuevos en el vecindario se me había venido al suelo, ya en la madrugada a esos de las tres de la mañana me quedé dormido. “ de pronto me desperté oyendo voces del barrio pidiéndome que me fuera del barrio…” Desperté ¡oh! tuve una pesadilla esa madrugada….. A las cinco de la mañana me levanté a terminar de arreglar mis cosas, me bañé y a las siete de la mañana tenía abierta las puertas, debido a que me había traído mis oficinas jurídicas; ahí era mi casa y mi oficina. Salí a la acera a terminar de conocer a distancia el barrio, las personas pasaban y no me decían ni buenos días, ni hola señor, hasta que pasó una persona que me dijo adiós Juan Menocal, de inmediato la volví a ver y era doña Vilma, una señora que me conocía de antaño, esos buenos días cambiaron mi ambiente, y respondí con unos buenas doña Vilma con alegría.
Continué en la acera un buen rato, nadie más me saludó, hasta que llegaron mis hijos a saludarme asustados de mi salida intempestiva de la casa, a ellos les dije: hijos la vida da vueltas y en esta oportunidad me tocó a mí, unos lloraron otros no, pero al fin nos entendimos. Yo nunca me iré de ustedes, aquí estaré hasta dentro de treinta y dos primaveras más. Un mes después la soledad me estaba traicionando, aunque las visitas de mis hijos eran semanales, había un vacío en mí que era imposible identificarlo, no era lo que había abandonado en la otra casa, mi vacío, era algo impreciso para mí, yo se lo achacaba a la soledad, el estar haciendo cosas del hogar que nunca había hecho, como barrer, lampacear, lavar, comer solitario sin alguien cerca: de abogado a trabajador doméstico, me sentía impotente, compré una tina grande ahí echaba la ropa sucia, luego la llevaba al patio, llenaba de agua la tina de plástico, le echaba ase para luego meter la ropa; la dejaba unas tres horas en la tina de plástico, luego en el lavandero le echaba agua para luego tenderla y, así lave durante quince días, hasta que me llegó una ayuda que me duró quince días, se me fue porque contrate a una joven que más bien llegó a buscar cómo ganar bien sin hacer mucho, de igual manera duró quince días, encontré quien me lavara la ropa semanal, pero a mí me ha tocado barrer, lampacear, cocinar. En esos días un marido celoso, me llego a quebrar mis ventanas, lo llamé a la policía a solucionar el problema, pero ese hecho me dio una fama de que yo no buscaba empleada sino una mujer. Nadie quiere trabajarme, entonces decidí realmente buscar una mujer, que difícil ha sido, no he logrado encontrar absolutamente nada y las muchachas se cruzan de acera cuando las encuentro en la calle, me he ido a otros barrios a buscar mujer y todas están ocupadas, busco viudas y no las encuentro, busco mujeres abandonadas y ellas no tienen interés en este señor. He decido quedarme en casa cantando aquella canción” Fumando espero a la mujer que quiero”. Ya cumplí un año y, no quiero acostumbrarme a estar solo, siento que una mujer me haría vivir los treinta años que me faltan de vida. Me fui a las páginas de mujeres que buscan hombres y, solo piden de 25 a 45 años. Qué problema el mío, una mujer no encuentro en mi pueblo, será que tendré que irme a otro pueblo a buscar la pareja.
En esos días llegó una joven hermosa a platicar conmigo sobre el trabajo, dialogamos y al final le hice una pregunta,” señora como hago yo para conseguir una mejor bonita como usted para quedarse conmigo” ella me quedo viendo tranquila y me dice: “Nos cuesta a nosotras conseguir un buen hombre y ahora a ustedes”. Yo me quede pensativo y de nuevo pregunté “Usted me mira viejo” me respondió: A pesar de sus sesenta y cuatro años, se ve muy bien, pero a nosotras las mujeres muchas veces ese no es el problema, nosotras buscamos estabilidad económica, fíjese usted que yo, días trabajo días no trabajo y tengo que comer diario con mi hija, es a esa inestabilidad de nuestro trabajo a lo que le tenemos miedo, mi marido descansa más que lo que trabaja, y, no siempre le va bien, el vende en los mercado ropa, muchas veces nosotras las mujeres nos quedamos con alguien por nuestra seguridad económica y, no porque lo amamos, yo creo que las mayorías de las mujeres pensamos de igual manera, la sexualidad esta en segundo plano, aunque nos es muy importante. Yo quisiera tener la experiencia de enamorarme de un hombre que no tenga pene, para ver si sólo con caricias y otras cosas me satisfago como mujer, yo pienso que es posible, tengo amiga lesbianas y ellas me cuentan que no necesitan penetración alguna, que son felices con sus caricias y sus revolcadas, pero con amor. En ese momento le pregunte. “Me decís todo eso porque crees que yo ya no respondo”, no se lo cuento como una terapia para mí. Vea yo tengo mi marido diario me exige sexo, de las siete veces a la semana dos se lo hago con ganas, las otras cinco veces por cumplir y peor cuando llega borracho, Así es que no crea que todo es color de rosa para nosotras las mujeres y, es peor cuando el hombre es causa de inseguridad económica, dan ganas de aventarlo cuando se le sube a uno. Pero ahora pregunto yo “Cuanto gana usted”. Bueno lo mío es una pensión fija de un mil cuatrocientos dólares, que se traducen en 43,000 córdobas. En eso ella asombrada me dice y, ese dinero es mensual, además gana como abogado, significa que usted bien recibe cincuenta mil córdobas mensuales, ese capital mensual es para mí un año de comida, nosotros nos rebuscamos cuatro mil córdobas al mes, todo eso que me ha dicho a cualquier mujer en el estado actual mío, y que en este barrio abundamos, usted es un excelente partido. Casi todas las mujeres de este barrio somos trabajadoras domésticas, unas tenemos un empleo fijo, otras como yo, que no podemos estar fijas, sólo vamos a lavar y planchar y de regreso a nuestra casa, pero ganamos lo mismo, yo trabajo en tres lugares, es muy cansado pero no queda de otra, doscientos córdobas por casa, se nos hacen seiscientos semanales, el resto lo esperamos del marido y, si este nació cansado, irresponsable y borracho, y todavía golpeador, nos lleva la que nos trajo. Ya estoy pensando en ser candidata, pero deshacerme del susodicho sería mi problema. No niña no te preocupes, que con sólo limpiar la oficina y lavarme la ropa, te daré dos mil córdobas mensual y sólo duraras una hora en dicha labor, porque sería la ropo diaria la que lavarías, tres piezas a lo sumo, la limpieza de la casa que lo hagas en media hora, te queda todo el resto del día para ir a trabajar a otro lado. Señor si usted me da es oportunidad con gusto comienzo desde el día de hoy 25 de Julio, además si me permite hacerle ese trabajo por las tarde, sería mi salvación, porque yo trabajo desde las seis de la mañana en esas casas, aunque no diario, Lunes, Miércoles y Sábados. El trabajo es tuyo Rufina pero le decís a tu marido, no se preocupe que él ni cuenta se da donde trabajo yo, ni de que trabajo, unas veces le digo que cuido niño, otras veces le digo que cocino y otras que lavo y plancho, a él le da igual. Bueno como soy un hombre solo, quizás él se ponga al brinco. Bueno le voy a decir la verdad, yo le conté que venía donde usted a buscar el lavado y la planchada y, le dije que era un hombre solo... Lo que me dijo fue: si es un viejito, yo lo conozco. En ese instante aproveche y le dije: Bien joven es suyo el trabajo. Esta joven no dilató ni un mes debido a que le gustaba llegar a platicar conmigo todas las tardes para hacerme compañía y como los dos éramos platicadores, nos sentíamos bien en esa compañía, al marido no le gustó y la obligó a renunciar. Después de esa joven nunca llegó otra muchacha a buscar el trabajo, por lo que sigo, limpiando la casa, lavando los trastes, cocinando cuando no salgo a comer fuera, y doy a lavar y planchar en el barrio San Martín.
Mi Esperanza
Todos los días me levanto a las siete de la mañana, doy una vuelta en mi patiecito caminando, luego me meto al baño, a la media hora estoy vestido, tomo medio litro de leche de caja con una torta simple, me lavo los dientes que todavía tengo, los otros los lavo desde la noche anterior. Ya van un año y cinco meses en soledad, pero tengo menos vergüenza de lo que me pasó en mi casa de origen, ya mi estrés ha disminuido, las enfermedades que me envolvieron en ese primer año han desparecido, me siento más fuerte, camino mejor, todavía no puedo correr, el azúcar se me controló un 70%, el doctor Brenes me ayudó mucho en esa crisis diabética fuerte que me causó mi salida de casa, bailo un poco cumbias, perdí fuerza casi en un 50%, me adelgace de 39 de cintura a 36 de cintura, de 210 libras a 180 libras, mi altura es siempre 1.77, todavía estoy recto, circunspecto, ha cambiado de pantalones, las camisas son las mismas, todavía se ven bien me dice la que me las lava, salgo a caminar media hora tres veces a la semana unas veinte cuadras, llevo siempre la esperanza en dicho trayecto me tope con una damisela que me pregunte la hora, estoy dispuesto de regalarle un reloj y hacerme su amigo, pero no aparece. Las quirománticas me auguran un gran amor todas las semanas, al menos me hacen soñar que la encuentro. Una vez divise una preciosa mujer que se dirigía hacia el Este de mi casa, al pasar frente a mi casa y, en el instante que le iba a decir adiós, ella me saludo con su mano meneándola en estilo abanico, yo de inmediato respondí; de pronto mi rostro se puso colorado, que vergüenza, saludándome de calle a calle y de mano abanicada con un hombre, era gay el desgraciado, yo volví a ver e todos lados y por desgracia todo el barrio estaba afuera, mi amigo francisco me salvo, cuando el hombre dobló la esquina, me grito de su casa, en otras te fijas bien Heberto, yo asentí con mi cabeza e hice una mueca de hombros recociendo mi equivocación, la muchacha hija de mi amigo, estaba en carcajada, estoy seguro que se reía por lo de viejo Rabo Verde. En este barrio existen unas diez jovencitas muy bonitas, de unos 30 años, dos de ellas están solteras y muy lindas, pero no me paran bola. Leyendo un libro que se llama “Ningún amor es imposible” me volvieron las esperanzas reales, encontré en dicho libro una verdad insoslayable “Las buenas intenciones no se ven”.
A partir de esa frase, traté de aprender como descifrar las buenas intenciones. Cuando una joven me apartaba su carita, yo me decía, parece que le caigo mal, otras no me paraban bola, yo me decía, quizás no me conocen; otras me saludaban, a esas no las identificaba, trataba de ir a dar vuelta en el carro para volverlas encontrar, al verme me decían “se perdió don Heberto” eran las amigas de mis hijas. Yo con mucha vergüenza, disimulaba e inventaba cualquier pretexto, porque ya me había pasado una vez, una de mis hijas llego a la casa, me saludó, platicamos y al irse de casa me dijo, papá dice la María Gertrudis que usted le lanzó piropos. Yo hija, ella dice que usted quizás no la reconoció, porque no creen de usted esa actitud. Pero hija yo no puedo hacer eso, eso es un asedio y, es penado por la ley. Bueno papá cuídese, nos vemos. Muy pensativo me quedaba, y eso me limitaba a seguir sin buscar compañía, me decía con el pensamiento, algún día llegará y, ya tenía 65 años, lo más cerca es la muerte la que me puede llegar me contestaba yo mismo.
Un día de tantos escuché buenas, la voz se oía melodiosa, bonita, joven, yo estaba lavando los trastes, como la velocidad de la luz, deje los quehaceres y me dirigí a la puerta, en efecto era una muchacha muy pulcra, bien arregladita, con un cuerpo esbelto, de unos veintitrés años, durante el trayecto para abrir la puerta pensé” Muy Joven”. Buenas me dice la muchacha, quito el cerrojo de la verja, la haga pasar adelante, le pido que se siente y lanzo la frase; “en que puedo servirle señorita” en servirme muy poco, me respondió, gracias por lo de señorita, vengo en su búsqueda profesional, quiero casarme y esta sería la tercera vez; una amiga me dijo que usted tiene buena mano, a las que casa, les dura el matrimonio muchísimo tiempo, quiero probar con usted esta tercera oportunidad. Quede viendo a la muchacha, linda la joven, ella lo nota y me dice; soy modelo profesional y usted está notando mi juventud y examinando mi cuerpo, no soy cualquier peluche, tengo lo mío, pero no sé porque los  maridos se me corren; como se llama usted le expresé: Sofía, pero todos me llaman “sofí”, Sofía porque no vino acompañándola su novio, es que él trabaja doctor, pero yo quiero que firme la solicitud de matrimonio, se supone que usted me trajo el último divorcio, si doctor, si me permite los documentos yo se le llevo a firmar hoy por la noche y mañana se los traigo. Sofía si me permite, yo le puede asesorar, por favor doctor hágalo. Mire usted le facilita todo demasiado fácil a sus novios, recapacite en estos momentos, ni el esfuerzo de venir con usted a llenar la solicitud matrimonial hace, de seguro de que usted ya tiene contactos sexuales con él, de seguro que los gastos matrimoniales usted los está asumiendo, hace fiesta, si doctor, usted paga la fiesta verdad, es que el gana muy poco y como tiene un hijo, le ayuda al hijo y a su mamá, a la mamá del hijo o a la madre de él; no a la madre de él. Mira niña los otros matrimonios también tenían responsabilidades previas. Doctor quizás usted no me comprenda, pero yo a los hombre de mi edad, ni los vuelvo a ver, no trabajan, unos estudian, otros son bixeros y todos borrachos, prefiero buscar ya mayores profesionales, el primero era mayor que yo quince años, porque la primera vez que me casé tenía quince años, estudiaba modelaje, dos años duró ese matrimonio, el segundo era un enamorado conocido, pero estaba casado, mayor que yo veinte años se divorció, nos casamos y duramos un año, luego el regresó con su esposa anterior, Enrique, que es con el que me voy a casar es un solterón, nos conocimos en los buses, ya tiene cuarenta años, es ingeniero civil, tuvo un hijo con una vecina sin noviazgo, cuando el salía a orinar al patio ella de casualidad salía también y así tuvieron relaciones, nadie los vio de novios, es más ni se hablaban si se encontraban, ella nunca dijo de quien era su barriga, fue él que lo reconoció cuando el niño tenía dos años, Yo soy su primera novia, pero nunca ha llegado a mi casa, porque él vive en San Martín y yo en el Santiago, de punta a punta, en los buses es que nos vemos, es noviazgo de buses, yo si he llegado a su casa, conozco a su mamá, me presentó como su novia, su mamá me dijo que era muy bonita. Me ha gustado su familia son muy amables conmigo. Por eso que le estoy contando quiero que usted sea el que me case, quiero durar para el resto de mi vida con él, no es bueno estar cambiando de esposo, lo mío es suerte que me hacen caso casarse conmigo antes de hacer el amor. Bien señorita llenemos los documentos y el sábado quince la estoy casando. Muchas clientes mujeres llegaban a mí, por eso, se había corrido la bola, que los que yo casaba eran eternos en su matrimonio, bueno la verdad que conozco muchos que casé en los ochenta y todavía viven juntos. También yo tengo la esperanza de encontrar una no tan joven, pero que dure con ella unos treinta años, mi esperanza es dejar este mundo en el 2047 a las once de la mañana.
En el barrio de la estación donde llegué de intruso, ya tuve mi primer aventura amorosa, pero fue una bandida que se había puesto de acuerdo con su marido para sacarme la pensión de jubilación, al inicio me convenía, pero ya al cabo de un año, ya hasta quería ir a cobrar ella la jubilación, y eso que tenía su marido en casa, mi hice el viejo celoso y rompimos relaciones, ella entendió por qué me llamó por teléfono y me dio la razón de los argumentos expuestos, “Digo yo” a la postre es su estrategia, pero yo ya me aseguré, cubrí de verja mi casa y nadie adentra si yo no abro. Esa relación era esporádica y casi clandestina, pero todo el barrio se dio cuenta, así que las muchachas del barrio, se me cruzan de acera, otras ni me paran bolas y son muchachas muy lindas con un niño y solteras, pero un día de estos me dije “No hay mujer imposible”. Encontré a la primera guapa la chava de unos treinta y dos años, delgada, blanca, pelo lizo, gatita, cuando la vi venir me dio nervio a los 65 años, pero me dije, inténtalo, porque a los 66 sos más viejo. Cuando la tenía a un metro le dije: Señorita, quisiera dialogar con usted un minuto, cuidado menos, sólo quiero hacerle una pregunta, hágala me dijo, lo escucho. ¿Cómo hago yo para tener una mujer tan linda como usted? Me respondió de inmediato. Ser unos veinte años menor, tener al menos una moto y un carro del 2016, poseer una fortuna de unos doscientos mil dólares en bancos, un ingreso mensual de cuarenta mil córdobas mensuales para gastos, ahí está incluía la comida, una casa de dos pisos no muy grande pero lo suficientemente amplia para vivir con mi hijito. Con eso básico usted puede dialogar hasta conmigo, ah me faltaba, aunque no me es muy prioritario, poder contraer matrimonio para optar a la pensión del seguro social que debe de ser no menos de treinta mil córdobas mensuales. No crea estoy asegurando lo mínimo para una mujer bonita así como usted la busca. Puede ser que existan otras de menor costo, pero no serán bonitas como la que está hablando. En ese instante le dije: Gracias señorita por aceptar responder mi pregunta, lo que me confirma que “No hay mujer imposible” lo que falta es más comodidad en este señor. Entendió muy bien lo felicito me dijo. Si alguna vez tiene otra pregunta que lo incomoda no me detenga en la calle, llegue a mi casa, vivo a la media cuadra, pase por la calle y si me ve, me llama que yo con gusto lo atenderé en la acera, mi nombre es Karelia. Gracias Karelia, ante de irme, te ruego que si la bajas un poco a esas características cuando tengas cuarenta años y yo siempre buscando me lo dices. A lo inmediato me dijo: Y que es lo que usted no cumple. En estos momentos sólo la cuenta bancaria, porque puedo construir dos cuartos al fondo del patio de dos pisos para mientras subo la parte delantera, el resto de las características las puedo asumir. Ah pero los veinte años menos como los va a cumplir me espetó, porque cuando le dije veinte años menos, le quise decir que una mujer bonita como yo, requiere un hombre de cuarenta o cuarenta y cinco años, para mis treinta y un años. Ahí se me jodió, me mató las esperanzas en usted. Gracias y mucha suerte. Yo no perdí nada, más bien gané valor, ahora le puedo hablar a la de la pulpería que tiene unos cuarenta años, pero está casi siempre me voltea el rostro, llego a comprar y como que no me mira, y siempre hay clientes comprando, bueno intentaré con la vecina, a ella la veo imposible porque es señorita, nunca ha tenido novio, ya le he dicho lo linda que es y, siempre me responde, así dice mi novio, pero esa frase es como un valladar que ella quiere colocar entre ella y mi persona. En fin existen unas cinco jóvenes en este barrio que pueden ser candidatas para este vejestorio, no me rendiré muy fácil.
A orillas de mi casa, más bien en el costado Este existe un negocio de piscina, pero casi siempre las jóvenes son de otros barrios, las jóvenes del barrio no utilizan esa piscina, sólo una, pero ella está casada sin hijos, y se nota muy enamorada de su marido, “descartada” dentro de las musas. En esas elucubraciones estaba; cuando me acorde de Omar Vogl Montenegro, yo tenía unos diecisiete años y de pronto llega al patio donde estaba platicando con Emilio Montenegro, su tío y, nos dice; No jodan ustedes me acaba de pasar una pendejada, iba pasando por la barbería San José, sobre la calle 15 de septiembre, cuando de pronto vi una chavala muy linda de pie en la acera sobre dicha calle, yo me dije esa chava busca pareja, me acerco y le digo, ando veinte dólares te vas conmigo, me vuelve a ver enojada, y me dice, que crees vos que soy mujer de la vida alegre, señor policía este hombre me está molestando, a lo inmediato doy la vuelta, camino una cuadra, regreso donde ella y le digo, te doy 50 dólares, son los únicos que ando: Desgraciado y seguís molestando, por favor señor policía este hombre me está insultando, me doy la vuelta en un pie y le digo, ok te voy a dar los 100 dólares. La mujer me vuelve a ver, se me acerca y me dice, ves aquel taxi que esta allá, espérame ahí que voy para allá. Di la vuelta y me dije, desgraciado por falta de dinero perdí esa mujerona. Este jodido de Omar Vogl esa misma tarde me dice, primo lo invito a dos cervezas, me lleva al Cantón Oriental frente a la barbería San José, pidió ocho cervezas, cuatro cada uno, de pronto me dice, aprovecha ahorita y hace que vas a orinar y te largas de aquí, yo cumplí al pie de la letra lo que me dijo, salí rumbo para donde mi tía Lidia su abuela, al llegar a la casa, en ese instante ingresó todo sudado, había llegado corriendo y me dice Emilio, no jodás Juan casi te digo que Omar iba a hacer la Leonesa, Esas dos anécdotas me estaban haciendo reflexionar. La primera era: Que para mi edad, las mujeres tienen su precio, nadie se uniría a mí como pareja sin interés monetario y, la segunda es: Que no me la puedo robar, pero si debo de garantizar unas mentirillas por ahí, para poder conseguirla, ya en el camino y con ella en mi casa, podré modificar esas mentirillas sin que se note tanto, puedo disimular una mala inversión etc. Para luego expresarle mi verdadero caudal económico que no llega ni a cinco mil dólares en banco.
Así pasaba el tiempo, levantándome, bañándome, desayunando, sentándome en la computadora a leer o escribir tonterías, luego me salía afuera de la casa o sea en la acera, pero me parecía que todo el vecindario comentaba que salía a cazar mujeres, al fin y al cabo era cierto, era mi necesidad; pero lo que noté ya para esa época que las muchachas tímidamente me volvían a ver y otras se atrevían a decirme adiós entre dientes, eso me alegraba, pero no sentía que era para llenar mi vacío, más bien eran recomendaciones de sus padres para que no me sintiera tan sólo en el barrio y deprimido. En todo caso mi situación estaba mejorando, sólo una muchacha nunca me dijo adiós, yo notaba que le gustaba que yo la quedara viendo, era muy bonita y, esa bonitura le permitía sentirse agradable no pasar desapercibida. A esa muchacha le hice un poema, claro ella no lo sabe, pero ustedes si lo conocerán:
MI DECLARACIÓN
Estoy tan deslumbrado de tu bella estampa, que no atino a saber si eres un ángel enviado por mí
O quizás seas una quimera de mis desazones encubiertas, en sonrisas, contemplaciones efímeras, desalientos por sentirte tan lejos, aún tan cerca de tu estado físico.
Eres bella como la naturaleza, fina como la exquisitez de la fragancia, despiertas en mí el furor de la vida, las ansias de soñar, el deseo de ser músico alegórico, la necesidad de pintar tan excelso cuerpo.
Representas la estampa del amor en mí, aún a distancia de épocas, es imposible detener mi ímpetu, lo sobrellevo como un peregrino bajo la lluvia.
Quizás sea un sueño mi estulticia adulta, pero con sentido humano, no me eres imposible, esa posibilidad la lucharé hasta lograr que sepas que me enamoré de ti sin límites, sin descanso, sin desesperanza, aún sin saber tu nombre, el cual debe de ser bello, como se realza en tu cuerpo.
HGCG - uno de junio 2017
Será que me estoy volviendo loco me dije al finalizar los versos libres, oh será que la seriedad de la joven llena mis expectativas de la mujer que busco, si la encontrara de unos cincuenta años esa sería la prueba de mi capacidad de conquista.




LA SEMANA SANTA EN NAGAROTE. Heberto Guillermo Corea Guerrero

LA SEMANA SANTA EN NAGAROTE. Heberto Guillermo Corea Guerrero
El Lunes por la noche se celebra la procesión de san Benito de Palermo, este es un santo Peruano negro, beatificado por su entrega a la Iglesia y su amor al prójimo, especialmente a los desposeídos, ese día la población debía de llevar al menos una candela encendida y los promesantes vestidos de Blanco de forma impecable  con pañoleta blanca en la cabeza. El martes celebrábamos a San Pedro, quien había negado a Jesús tres veces el día de su captura, esa procesión debía de llevar un gallo vivo quiquiriqueando, “Quiquiriquí” , dicho animal debía de ir amarrado de un bordón que se colocaba en la tarima de la Imagen, normalmente el gallo que debía de ir en la tarima, lo regalaba al señor Presbítero  o Sacerdote el presidente del comité de la Semana Santa, el cual debía de ser un ciudadano desprendido de sus bienes, siendo la condición bendita, de que ese gallo jamás hubiese sido jugado en una gallera, en otras palabras, que no tuviera ningún alza. (Matado a otro gallo), normalmente ese gallo el señor Presbítero  o Sacerdote se lo almorzaba después de semana santa. El Miércoles Santo, la Iglesia celebraba a San Juan el Bautista, el primo de Jesús que lo bautizó en el Rio Jordán, esta imagen salía acompañada de Santa Ana, la Abuelita de Jesús. El Jueves Santo, salía la procesión de JESUS EN EL HUERTO DE LOS OLIVOS.  Otros le llaman “HE AHÍ AL HOMBRE” en latín “ECC HOMO”  en esta imagen Jesús el Nazareno  va sentado en una piedra todo acurrucado en espera que lo llegue a traer el ejército romano. Por la noche de ese día jueves, sale la Judea recorriendo el pueblo, Jesús amarrado con cadenas, los judíos obligados por los Romanos guiñando la cadena, la guardia romana custodiando y dirigiendo el recorrido; María y María  Magdalena a la par de Jesús, y dos samaritanos ayudando a cargar la Cruz al Cristo, esa cadena tenía una  longitud a cada lado de unos treinta metros, ya que pendía de las dos manos de Cristo unidas dos cadenas, una a la derecha y otra a la izquierda, y cada metro iba un judío o romano guiñándola, este guiñador de cadena hacia gesticulaciones de fuerza con el rostro, simulaba fuerza con los brazos, con las piernas, se caía, la cosa era que tenía que hacer su papel lo más realista posible a un sacrificio humano y un daño perceptible al Cristo amarrado. Esta Judea concluía con la crucifixión de Jesús a esos de las doce de la noche. 
El Viernes Santo es el día principal de la semana santa, la población ese día se estrenaba su ropita desde la mañana que acompañaba la procesión del VIA CRUCIS, todas las estaciones estaban distribuidas en las cinco cuadras que separan la Ermita Corazón de Jesús y la Iglesia Santiago Apóstol; la primera estación en la ermita corazón de Jesús, en la entrada principal del templo, la segunda estación en la casa que esta frente a la ermita, donde hoy habita la familia García Guerrero, la tercera estación en la casa de Fanny Baca, la Cuarta estación en la casa de don Lázaro Aguilar, hoy casa de Martha Corea Pérez, la quinta estación en casa de Vicente Espinoza, hoy  en estos años del señor de Mauricio Espinoza, la sexta estación en la casa de María de Jesús Pérez,  la séptima estación en casa de  Onofre Corea hoy Ramón Zelaya , la Octava estación en casa de Carlos Sosa, la novena estación en la esquina de la Plaza Municipal a cargo de doña Esperanza Pérez, la Décima estación en la otra esquina de la plaza municipal a cargo de familia Saballos Pérez y la última estación en la entrada principal de la Iglesia Santiago Apostol.  La tarima que lleva la imagen de Jesús, lleva a un joven de unas cien libras vestido de Romano, más la tarima que pesa unas trescientas libras junto con la imagen y sus adornos, aunado a lo despacio con que se avanza en la procesión, ese cargador o cargadores de la tarima pagan su penitencia con fuertes dolores sobre los hombros y la espalda, esta procesión sale de la ermita a las ocho de la mañana e ingresa a la Iglesia a la una y treinta minutos de la tarde. Por la noche la procesión del SANTO ENTIERRO, Jesús hecho cadáver es llevado hacia la cueva donde reposarían sus restos, el sepulcro que lleva el cuerpo de Jesús en imagen, es una obra de arte de la ebanistería Nagaroteña, fue elaborado por el músico trompetista don Nazario Rueda, ronda aproximadamente los sesenta años de elaborada, esta procesión recorre todo el centro de la población de Nagarote, parte de la Iglesia Central hacia el Sur hasta llegar a la casa de Francisco Romero, dobla hacia abajo hasta la esquina de don Sixto García, dobla hacia el Sur, hasta la esquina de don Carmen Baca, dobla hacia arriba hasta la esquina de Francisco Ojeda y dobla hacia el Norte hasta llegar a la Iglesia, origen de su partida; su salida normalmente es a las cinco de la tarde e ingresa a la Iglesia a las doce de la noche. Durante la tarde recorriendo toda la población  anda el CENTURIÓN montado en su corcel blanco en busca del cadáver de Cristo, este de vez en cuando se encuentra con el PAJE, que es un defensor de Jesús e intercambia golpes de espada con el Centurión, esto lo realizan durante toda la tarde y hasta llegar la procesión al templo. Durante el recorrido de la procesión aparece por las esquinas el Centurión, pero el Paje que siempre va en la procesión se enfrenta a él  repeliéndolo en sus intentos de seguir hiriendo a Jesús. Esta lucha del paje y del Centurión culmina en la Iglesia a las doce de la noche con la llegada del cuerpo de Jesús donde será depositado finalmente. El Sábado de Gloria se celebra, la procesión de la Dolorosa, la Virgen María recorre la población en sentido contrario al recorrido por la procesión del Santo Entierro, mostrando su dolor por la muerte de su hijo, con la esperanza de su resurrección. El Domingo de Gloria, se celebra la RESURRECCIÓN DE JESUS, este día se deja de tocar la matraca en la iglesia, la cual pasó tronando desde el Jueves santo después de la misa de la lavada de los pies. De alegría por la resurrección suenan las campanas anunciando precisamente la RESURRECCIÓN DE JESUS, la procesión sale de la ermita porque es ahí en donde están ubicadas las tres cruces que señalan el lugar donde el CRISTO fue crucificado, las bombas, cuetes y morteros suenan toda la mañana anunciando alegría, una vez que la procesión sale de la ermita, de la iglesia está saliendo de la iglesia central María a su encuentro y un Ángel anunciador recorre el trayecto, anunciando la RESURRECCIÓN. Luego de esa procesión, se realizan los viajes al Mar.
 Para esa época todo lo que sucedía era relacionado a la iglesia. Si nacías, el bautizo, luego la confirma, si querías familia el matrimonio, si había muerto, los santos oleos o sepultura eclesiástica.



Los Viajes a Mira Mar. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Los Viajes a Mira Mar. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Este viaje era de tres días, a las carretas les ponían unos arcos al inicio, al medio y al final de la carreta y luego la cubrían con cualquier cosa, las más elegantes se cubrían con tela azulón, otras con lona y otros con ramas, las mujeres mayores y niños iban en la carreta, el resto a pie, descansando cada tres o cuatro kilómetros. Lo más triste de este viaje era el regreso, todas la mujeres sin importar la edad en la carreta y los hombres, quien caminará más rápido, la dispersión masculina era total, sólo el guía de la carreta era el varón que acompañaba a las mujeres y uno que otro que tenía caballo. Este viaje de regreso se hacía de noche para evitar el sol, sólo los coyotes eran los temidos después de los espantos que trajeron los españoles, porque nosotros no conocíamos a las almas en penas.
En el mar las provisiones alimenticias en su mayoría se extraían del mismo mar, lo que las familias aliñaban para el viaje, era tamales pizque, cosa de horno variada en su tipo y elaboradas de maíz, pinol, pinolillo, curbasá o almíbar, que consiste en el cocimiento de distintas frutas, como mangos, jocotes, papaya y marañón en miel de dulce de rapadura, canela y clavo de olor. Para la comida principal se llevaba aguacate, huevos, tomates, cebollas, chiltomas, chile, queso seco o cuajada ahumada; de carnes, esta se llevaba salada para el cocimiento del vaho con todos sus aderezos, como yuca, plátanos variados, verdes, maduros, re maduros y sazones, también esta se podía comer asada, pero había que aguantar un poco más lo salado.
Por las noches cuando la marea del mar bajaba, se iba en grupo de cuatro o cinco a la costa del mar a buscar zurdos, cangrejos, conchas, cucarachas de mar, almejas costeras u otros bichos comestibles marinos y, con ellos se elaboraba una sopa, conocida como “levántate y anda”.
Los jóvenes por las noches con su guitarra en hombros se enrumbaban con las novias y demás amigos a realizar la tertulia costera, se encendían fogatas con ramas secas, hacían una rueda en derredor del fuego, se cantaba, se tomaba bebidas embriagantes  a base de maíz y/o de la fruta  de coyol o del árbol de coyol; tales como la CUSUSA  y la CHICHA DE COYOL, dos licores caseros preparados para la ocasión, los cuales eran perseguido por la guardia, debido a que se le hacía contrapeso al jefe de la guardia nacional, quien era dueño de una destilería a base de caña.
En el Mar la mayoría de las familias visitantes dormitaban en las costas, y durante el día se cubrían del sol, bajo las carretas o arriba de las mismas, aunque normalmente la parte de arriba de la carreta debidamente tapada, se utilizaba por las noches para los niños.
Para los novios, en el mar la vida es más hermosa, en el mar te quiero mucho más, como dice la canción. Esa era la oportunidad de ver a la novia de cuerpo entero, verles las piernas, descubrir su figura, en muchos casos ahí se planeaba la huida, lo cual era muy común en la juventud. Precisamente pensando en esa tragedia familiar que ocurría cuando se llevaban de huida a la hija de familia, el Municipio emitió la siguiente ordenanza.
DECRETA:

Artículo 1.- Todo individuo que seduzca a una joven menor de 21 años, que se presuma virgen por su notoria buena fama, será castigado, previa queja, por el Director de
Policía, con una multa de C$ 20.00 a C$ 200,00, según las condiciones morales y sociales de la joven y a beneficio de ella, en calidad de dote. El individuo guardará arresto en la Penitenciaría, hasta satisfacer la multa impuesta. Si se casaren, cesará todo procedimiento.


Rito al Dios de la Lluvia. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Rito al Dios de la Lluvia.  Heberto Guillermo Corea Guerrero


La ceremonia al Dios de la lluvia era la ceremonia de la alegría y se realizaba a la llegada del invierno, se identificaba la llegada del invierno cuando las tijeretas y las golondrinas llegaban en cantidades enormes a los árboles; el primer día de llegada de los pájaros el brujo mayor convocaba a reunión de ancianos y estos resolvían la convocatoria al rito, el cual se realizaba con los tamborileros, quienes se adentraban en las montañas por los caminos anunciando que ese días se procedería al rito al Dios de la lluvia. Este  rito consistía en bailes separados por grupos,  los hombres adultos por un lado, las mujeres adultas a otro lado,  los jóvenes y  niños por otro lado.  El grupo de los hombre adultos formaban un círculo entre ellos, entrelazándose con los árboles, no importaba cuán grande fuera el circulo o, la cantidad de árboles de por medio, lo que importaba era que realmente se hiciera el circulo tomados de la mano, hecho el círculo iniciaba el rito con  gritería o sonidos de alegría, y se procedía a bailar en circulo dándole vuelta a los árboles hasta el cansancio. En este rito se permitía descansar únicamente para beber chicha fermentada, la que estaba colocada en el centro del círculo, al final del rito de los hombres, estos se encontraban esparcidos en el perímetro del baile en el suelo gritando incoherencias producto de la chichada. Las mujeres adultas, de igual manera hacían círculos y bailaban en derredor, pero  no tomaban bebidas espirituosas, la tomaban sin fermentar, era parecido a los frescos de chicha de hoy en día. Los gritos eran igual sonidos guturales de alegría, con descansos continuos. Los niños jugaban toda clase de juegos dirigidos por los jóvenes. Este rito debía de llegar hasta que callera la lluvia si era el caso o, bien a la media noche. En el transcurso del rito había libertad de continuar en el mismo o no, sea  por cansancio o por cualquier circunstancia personal.

Rito a la Diosa Luna. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Rito a la Diosa Luna. Heberto Guillermo Corea Guerrero

La ceremonia a la Diosa luna, era el baile del matrimonio que hemos dejado descrito en líneas anteriores y, se ponía en práctica en cada matrimonio que se realizaba o, en los días de Luna llena. Nuestros aborígenes el día de Luna llena  se concentraba en el lugar que por tradición se habían acostumbrado a visitar ese día, normalmente era un claro ubicado en altura; los músicos o tamborileros siempre eran los primeros en llegar, al sonido de los tambores llegaba el brujo mayor y encendía una fogata, luego las muchachas solteras se iban colocando hacia un lado de la plazoleta y, los barones hacia el otro lado de la plazoleta, las madres de familia con la justificación de cuidar a sus hijas, tenían la libertad de andar por cualquier lado de la plazoleta, esto les permitía conocer mejor a los varones presentes, los revisaban de arriba hacia abajo y,  entre las madres se comentaban sus experiencias, ellas habían caracterizado al tipo de hombre, entre las características definidas estaban que al hombre de rostro feo, Dios le había proporcionado una tripa grande  y al de rostro bonito, una suficiente para poder orinar, de igual manera al hombre desnalgado se le retribuía por delante;  otra característica de menor peso para las madres era la habilidad como cazador. Una vez que las madres recopilaban la información necesaria de los presentes, se dirigían hacia sus hijas a la recomendación correspondiente, si no encontraban el hombre ideal para su hija, se las llevaban para el rancho o, les prohibían dejarse tocar al momento de bailar.  Cuando las muchachas tenían bajada esta orden, se divertían mas, debido a que correteaban toda la noche saliéndose de los circulas a que eran sometidas por  las parejas de baile, ellas podían bailar con cualquiera, pero no repetir con la pareja de baile anterior, debían de dejar pasar al menos una pieza o más bien un descanso de por medio. Cuando la Luna estaba llegando al centro del firmamento, ya no tenía que haber nadie en la plazoleta. Si la madre identificaba al varón ideal para su hija, se le acercaba y le señalaba de forma discreta de quien debía dejarse tocar, claro está el hombre es el que tenía la iniciativa de tocar, la mujer era considerada mala mujer si ella permitía el roce de cuerpo de manera fácil. El hombre podía acercársele a una joven, le pedía bailar y, bien no tener la intención de rozarla para matrimonio, por lo que la joven por mucho que la madre le hubiese recomendado a tal galán, ella no podía ni invitarlo a bailar ni llevar la iniciativa de roce; el galán recomendado podía haber bailado con la joven sin intensión de roce matrimonial, si eso sucedía la joven sentía frustrada la oportunidad de formar familia. La próxima Luna llena, la madre normalmente le recomendaba a otro galán y ella accedía a la recomendación, lo que significaba que las jóvenes aborígenes no sentían el amor de la modernidad, probablemente no es que no se enamoraran, si no que sus costumbres no le permitían el coqueteo ante los hombres, debido a que estos, a la mujer que actuaba de esa manera, la descalificaban para formar familia. Si en el rito a la Diosa Luna, se daba el roce matrimonial, el hombre a lo inmediato lanzaba un grito o sonido gutural que identificaba a la pareja que contraería matrimonio la próxima Luna llena.  Los días que transcurrirían antes de la próxima Luna llena, eran para la joven y el joven los días más largo de su vida, éste únicamente podía ver a la joven hasta los tres días antes del rito matrimonial. La labor del joven debía de ser en ese período construir la rancha en donde iba a vivir con su familia, la joven elaboraba las vasijas de barro como plastos, vasos, ollitas de cocina; únicamente la olla grande para cocinar los regalos llevados por los visitantes al matrimonio la debía de construir el desposante.


Rito al Dios Sol. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Rito al Dios Sol. Heberto Guillermo Corea Guerrero

 La ceremonia al Dios sol, quien era el de la fecundidad, el de la fortaleza, el Dios de la buena vida. Esta ceremonia se celebraba al momento de los eclipse, ya que ellos creían que el Dios sol los estaba abandonando y consistía en que el Brujo quien ya tenía escogido de antemano la ofrenda, solicitaba al padre del escogido, ofrendara a su hijo al Dios de la vida, el padre debía de dar su consentimiento y ser él quien llevaría la hijo ofrendado a la piedra escogida para la decapitación. Por la noche se reunía el pueblo mayor y se contorsionaban emitiendo lamentos, levantado y subiendo la cabeza en dirección al ocultamiento del sol, cuando se acercaba el padre con su hijo de ofrenda, le abrían paso y lo seguían hasta que este entregaba a su hijo al brujo, quien lo bañaba, lo limpiaba, le roseaba aceites, lo frotaba con hojas, una de las cuales lo dormían, y una vez dormido le colocaban su cabeza sobre la piedra del sacrificio en donde un aborigen extraño del lugar con la cabeza tapada, lo decapitaba, sacaba su corazón y lo ofrecía al Dios sol; en el momento que todos los aborígenes caían al suelo retorciéndose de dolor, quedándose dormidos en dicho lugar hasta el amanecer, cuando ya el aborigen extraño había desaparecido con el cuerpo del joven dado en ofrenda. Este extraño su papel era además de matar al joven y abrirle el pecho, el de llevarse su cuerpo y enterrarlo en lugar oculto.
Cuando el brujo termino de explicar el rito Dios Sol, el clérigo se desmayó, los brujos en ese instante se levantaron a frotarlo con hojas terapéuticas que ellos llevaban de forma permanente en sus manos, el español les reclamo y les dijo que no hicieran eso con el Presbítero  o Sacerdote, por que el Dios del Presbítero  o Sacerdote era otro que estaba arriba en los cielos; cuando el Presbítero volvió en sí, se volteo hacia los brujos y les solicitó que se quedasen un tiempo para ayudarle en su trabajo y, al cabo de unos meses, tres de los cuatro brujos, eran los ayudantes del Presbítero. Canto de pájaro no acepto y se enmontañó. Según cuentan, las ceremonias de los brujos continuaron de forma clandestina durante mucho tiempo, fueron tratados como herejes, diabólicos y satánicos, pero como los indios no conocían al diablo ni mucho menos a Satanás,  esa connotación les era indiferente.



Relatos Indígenas: Los duendes de Sayulapa. Heberto Guillermo Corea Guerrero

Relatos Indígenas: Los duendes de Sayulapa.

Heberto Guillermo Corea Guerrero

Los recuerdos de nuestros antepasados se sustentan en relatos de nuestro pueblo, y esos relatos son y serán la vivencia práctica de la vida de nuestros indígenas, campesinos, obreros y profesionales, nadie anda escribiendo esa vivencia diaria, se seguirá trasmitiendo por medios de relatos, lo que se escribe son las leyes, las odenanzas, las cuales reflejan acciones de un momento determinado, son muy importantes porque de ellas extraemos parte de nuestra historia.

En los años del Dios viento, antes de conocer a nuestro señor Jesucristo, nuestra comunidad vivía dispersa, únicamente cuando el indio salía de caza o de pesca convivía con otros indios, es en ese momento en que conversaban sobre el lugar de concentración de los grupos indígenas para sus actividades religiosas, así se daban cuenta de que la posa de Sayulapa, que se formaba de un riachuelo del mismo nombre que se originaba de las cerros cercanos (hoy de boquerón) la utilizaban todos los grupos indígenas para el rito del matrimonio. Cuenta un relato que los indios Matiarí eran pequeñitos y, que siempre caminaban en grupos de siete, estos indios pequeñitos se consideraban los responsables del cuido de la posa de sayulapa, de forma permanente limpiaban las vertientes y las nuevas las dirigían hacia la posa formándoles el caminito con piedras muy finas, cuando les agarraba la noche en casería o pesca, construían una cuevas para dormitar. La posa les sustentaba del agua limpia y cristalina para purificar su alma, además ellos eran testigos permanentes de los ritos matrimoniales que se realizaban en la posa por parte de los grupos indígenas y cada vez que la posa se teñía de rojo, para ellos era vida y fortaleza, por lo que inmediatamente que concluía el rito, ellos se apoderaban de la posa para chapalear en ella, saciarse de agua enrojecida. La joven que había sido objeto del rito del matrimonio, se embelesaba al ver a aquellos pequeñitos que no le tenían asco a su sangre y les sonreía graciosamente, uno de los pequeñitos indios le saludaba inclinándole la cabeza, este saludador era escogido para esa joven por el jefe del grupo. La joven durante su viaje de regreso a su choza a continuar con el rito, iba nerviosa pero alegre, dicha alegría se le marcaba más en el rostro en los momentos que el pequeñito saludador le salía entre los matorrales sonriéndole durante todo su viaje,  y como estos su vestimenta era desnuda al pequeñito se le notaba que había sido flechado por la joven y cada vez que le salía por entre los matorrales a la joven, ésta le miraba el chischil erecto y hasta que se le paraban los pelos de punta al ver el tamaño de dicho elemento corporal. Por la noche cuando la joven concluía su rito se iba a acostar nerviosa, sudorosa, con deseo de conocer a su marido muy pronto, pero al llegar al tapesco donde dormía divisaba al pequeñito sonriéndole debajo del tapesco siempre con el chischil levantado, ella volvía a ver a todos lados, recordaba que ya la virginidad la había demostrado en la posa, levantaba al pequeñito lo subía al tapesco y chas…..Al día siguiente amanecía contando que había soñado con unos duendecillos que la llenaban de flores blanca todo el cuerpo y que le hacían cosquillas sabrosas en los píes, la cabeza, la cara. Esa fue una tradición en todas las indígenas que se estaban preparando para el matrimonio, esperar en tener la experiencia de los duendecillos. Lo cierto de todo esto, es que nacieron muchos indígenas chiquitos por todo el territorio Nagrandano, gracias a los duendes de Sayulapa.

DESAPRENDER

DESAPRENDER

Delirante es mi obsesión cuando tus pasos te llevan con premura tierna, casi te sueño que caminas sin tocar el polvo de la calle, para que tus piececitos no necesiten ser lavados, pulcritud en la piel de tus pies, los  beso encantado, su tamaño es lindo, pequeño, pero bien formado, colmado de llenura humana, tus dedos, que preciosidad, tu talón, que sabrosura al lamer su piel, que delicia tu dedo gordo, como gritas cuando beso el meñique, el centro del pie en su parte trasera te hace cosquillas inaguantables. Cuando concluyo del pie, levanto tu pierna y me voy a la pierna izquierda, gimes de gozo, mi lengua con mis besos la recorre cerca del portal de belén, pero no llego al portal, cruzo a la otra pierna, luego pido que gires tu lindo cuerpo y, lanzo mi boca hacia a lo que más sobresale de tu cuerpo, ahí te doy dos besos para subirme a la nuca, cuando te levantas el pelo, yo estoy inaguantable mi lengua recorre toda la nuca, voy bajando poco a poco, llego al centro de tu espalda, tomo tus pechos con mis manos y en ese lugar busco lo más sensible y succiono para sensibilizar más esa parte, luego suavecito te acaricia mi lengua y mis besos, ya es el momento de bajar a las popas, succiona a cada lado, en el centro paso la lengua muy despacito, en ese momento escucho que estas en éxtasis, llega el momento de bajar por la piernas, te sugestiona un giro, me dirijo a tus labios que están carnosos y siento tu bravura de mujer, bajo a los pezones succiono y beso sus lados, luego bajo rápido al ombliguito, tan lindo, bien hechito y, siento tus manos en mi cabeza que me inducen que baje, yo como buen alumno hago caso y “plus” despierto.

Que me pasa Jehová Dios, estoy de lascivioso, pero recuerdo cada uno de los pasos, centímetros por centímetros, será esa la forma correcta de hacer el amor. El día que se resuelva una susodicha, lo pondré en práctica y buscaré su rostro al concluir, si se denota placentero, sonriente y amorosita, me diré por fin aprendí.

SIGO SIENDO UN SOÑADOR. Heberto Guillermo Corea Guerrero 1917




SIGO SIENDO UN SOÑADOR. Heberto Guillermo Corea Guerrero 1917

Es muy edificante para el hombre vivir su experiencia de vida, nada le puede privar de su satisfacción, el tener una esposa y ver a sus hijos nacer, crecer, desarrollarse, educarse, profesionalizarlos; es el triunfo de cumplir como hombre tu papel en esta vida. Es la vida misma encantada por el espacio y el tiempo, es la supremacía del macho hombre; te sientes orgulloso al ver llegar a los niños ya en su primer día de trabajo, viéndolos querer adquirir su espacio para ser independientes, querer ser hombrecitos o mujercitas con responsabilidad, ver su cambio de vida, de hijo a ser padre o madre, de emitir ordenanzas a su nueva familia, administrar sus propios bienes monetarios, su bien inmueble o su carro. Que gozo es verlos decir “adiós papá me voy para la casa o para el trabajo”; que alegría produce su vida en familia nueva organizada. Una vez que salen para su nuevo hogar queda uno en su casa donde los vio nacer y crecer, esperando su llegada del fin de semana visitando su viejo hogar, con sus nuevas crías in crescendo, el primer nieto, hasta el número doce porque más de dos ahora es muchedumbre.
En esa época ya nosotros no influenciamos en los nombre de los nietos aunque algunas veces disimulando tratamos de dar nombre bonitos, aunque recibamos como repuesta, esos son nombres  bíblicos, tienen más de seis mil años. Yo le voy a poner “Mia” la mía se llamará “Kiara”, y así nos vamos llenando de nietos hasta llegar a la Santa Cena, y nosotros siempre, ponle Jesús, ponle María, no mejor se escucha  bonito Jesshua.
Así pasamos el tiempo felices, alborozados con las nuevas familias, celebrando navidades, cumpleaños, los cuales hoy son cada mes, la gritería, las fiestas de Santiago, Semana Santa, fin de año, el día del padre, el día de la madre, hoy duran un mes comercialmente, el día de los enamorados, en fin el comercio ha llegado a saturarnos la vida, hasta hacen su cuenta, tanto sale de aguinaldo, tanto ganaremos.
Satisfacción es la palabra correcta, cuando los hijos prosperan, cuando ellos denotan en su rostro pureza, piel fresca, sonrisa sencilla, no pretenciosa; cuando tu como abuelo ves llegar a tus nietos cursando la primaria, la secundaria, la universidad, quizás no sea mucha exigencia, que grandioso sería ver los biznietos, aunque ya no lleven tu apellido pero si tu sangre indómita, graduarse de la profesión del bisabuelo, ya este no le diría abuelo, sino tata, es mucho soñar, pero es un derecho, lo indigno de ese bisabuelo es que le quiten ese derecho, echándolo de su casa que construyó con tanta pasión, con tanto sacrificio, sólo porque la bisabuela a sus 60 años decidió detener la camioneta compradora de chatarras y chunches viejos y vendió al bisabuelo.

Mi declaración


MI DECLARACIÓN

Estoy tan deslumbrado de tu bella estampa,
 que no atino a saber si eres un ángel enviado por mí
O quizás seas una quimera de mis desazones encubiertas, 
en sonrisas, contemplaciones efímeras,
 desalientos por sentirte tan lejos, tan cerca de tu estado físico.
Eres bella como la naturaleza, fina como la exquisitez de la fragancia en flor, 
despiertas en mí el furor de la vida, 
las ansias de soñar, el deseo de ser músico alegórico, 
la necesidad de pintar tan excelso cuerpo.
Representas la estampa del amor en mí, aún a distancia de épocas, 
es imposible detener mi ímpetu, lo sobrellevo como un peregrino bajo la lluvia.
 Quizás sea un sueño mi estulticia adulta,
 pero con sentido humano, no me eres imposible, 
esa posibilidad la lucharé hasta lograr que sepas que me enamoré de ti sin límites,
sin descanso, sin desesperanza,
aún sin saber tu nombre, el cual debe de ser bello, como se realza en tu cuerpo.


HGCG - uno de junio 2017

Que Bonito los Gorrioncillos

QUE BONITO LOS GORRIONCILLO. Heberto Guillermo Corea Guerrero

A eso de las cinco de la tarde, del viernes tres de marzo del 2017, estaba sentado en mi sala, de pronto tuve como una necesidad de salirme a la acera de mi casa tomé la silla y sin más preámbulos me senté, quede viendo un arbusto que está situado en la acera de la casa vecina, es de esos arbustos que salen de su tronco un chirriones hacia arriba, quizás unos cien chirriones lo conforman y en cada chirrión brotan unas flore-cillas muy bonitas rosáceas, las personas que pasan siempre cortan una flor-cilla, se la pasan por la nariz, esa flore cilla al cortarla se desprende con un péndulo verde que sostiene unas hojitas que forman la parte baja de la flor, de ese parte, surgen unos pistilos delgaditos en cantidades de cincuenta que se elevan quizás una pulgada, y en su parte final está formada por unos tú-bulos que sueltan pelusas y pelotitas en miniaturas de color amarillo, de pronto llega un gorrión chiquito a picotear las flores, chupa su néctar, luego sube a cantar un los alambres de telefonía, ahí canta fuerte, de pronto aparecen otros gorrioncillos y se hacen unos sesenta bonitos gorrioncillos que chupan el néctar de las flore-cillas, es una preciosidad ese momento, el bailoteo de los animalitos su canto, en una media hora aparece un gorrión grande, picotea las flores y se en rumba hacia el Oeste, en ese instante todos los gorrioncillo en fila india lo siguen y se van zigzagueando en su viaje, para luego desaparecer entre los arboles grandes que ahí pululan, esa es nuestra naturaleza, la que a diario hacemos desaparecer. Me di cuenta que logre escribir un poema en perspectiva.

FRAY ANTONIO DE CIBDAD REAL- 1586

  RECOPILADO POR Heberto Guillermo corea guerrero FRAY ANTONIO DE CIBDAD REAL- 1586   Viaje de Fray Alonso Ponce desde México a Nica...